La aromaterapia en cuidados paliativos despierta un interés cada vez más claro entre enfermería y medicina paliativa, y la investigación ya permite hablar con datos. La revisión sistemática de Candy et al. (22 ensayos y 1.956 participantes) no encontró evidencia de daño —solo un evento adverso leve registrado— y recoge que los pacientes valoran estas terapias; el informe del Ministerio de Sanidad elaborado por el SESCS describe un campo con evidencia aún en construcción, y la guía conjunta SIO-ASCO incluye la inhalación de lavanda entre las opciones para la ansiedad durante el tratamiento activo, aunque su efectividad todavía no se considera establecida. Este artículo reúne esas fuentes, explica qué cuidados pide el paciente oncológico y cómo puede un equipo incorporarla como complemento, siempre junto al tratamiento convencional.
Contenido para profesionales y para quien acompaña
Este artículo es informativo. No sustituye la valoración del equipo médico ni de enfermería, y ninguna decisión sobre aceites esenciales debe tomarse sin consultar al equipo que atiende al paciente.Respuesta corta
En cuidados paliativos y oncología, la aromaterapia se ofrece como una intervención complementaria de confort con un perfil de toxicidad bajo cuando se aplica con criterio: los ensayos revisados no documentan daños graves —aunque sí eventos adversos leves y transitorios— y la guía SIO-ASCO contempla la inhalación de lavanda para la ansiedad, si bien su efectividad aún no se considera establecida. La investigación muestra señales en ansiedad y sueño, y sigue construyéndose la evidencia sobre dolor y calidad de vida. Rinde mejor cuando se integra bien: consentimiento informado, aceites de calidad verificada, vías de bajo riesgo y evaluación del síntoma. Acompaña al tratamiento convencional; no lo sustituye.Qué es la aromaterapia en cuidados paliativos y cuál es su papel
La aromaterapia es el uso terapéutico de aceites esenciales, extraídos de plantas por destilación al vapor o prensado mecánico. Los aceites obtenidos con disolventes químicos no se consideran aceites esenciales auténticos. El resumen PDQ del Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. la describe como un recurso de apoyo, que los pacientes oncológicos utilizan sobre todo para el cuidado de síntomas.
Los cuidados paliativos son la atención dirigida al confort y a la calidad de vida de personas con enfermedad avanzada y de sus familias. En ese contexto la aromaterapia paliativa tiene un papel claro: acompañar el control de síntomas y la experiencia del paciente, junto al resto de cuidados.
Tres ideas sitúan bien la aromaterapia en cuidados paliativos desde el principio:
- Se suma al plan de cuidados. No trata el cáncer ni modifica su evolución; su valor está en el confort.
- Convive con el tratamiento. Acompaña a analgésicos, antieméticos y ansiolíticos, sin sustituir ningún tratamiento prescrito.
- Pide criterio. Un aceite esencial es natural y, como toda sustancia activa, se usa con conocimiento.
Para el marco general de cómo se evalúa una terapia complementaria con criterio científico, puede consultarse el análisis sobre si la aromaterapia es una pseudociencia.

Qué dice la investigación sobre la aromaterapia en cuidados paliativos
La investigación sobre aromaterapia en cuidados paliativos avanza: hay revisiones sistemáticas, un informe del Ministerio de Sanidad y ensayos clínicos sobre distintos síntomas. Las cinco fuentes más relevantes para el profesional hispanohablante coinciden en dos puntos: no documentan daños graves —aunque sí algunos eventos adversos leves— y piden estudios más amplios y mejor diseñados para precisar el beneficio.
| Fuente | Qué es | Hallazgo sobre cáncer y paliativos |
|---|---|---|
| Candy et al., Palliative Medicine (2020) | Revisión sistemática de ensayos aleatorizados | Resultados aún no concluyentes en ansiedad, dolor y calidad de vida; sin evidencia de daño y con buena valoración por los pacientes. Los autores concluyen que no pueden formularse nuevas recomendaciones clínicas con la evidencia actual. |
| Informe SESCS, Ministerio de Sanidad (2024) | Revisión de 74 revisiones sistemáticas | Evidencia aún en construcción en cáncer (certeza muy baja) para ansiedad, dolor y calidad de vida; en cardiología y dismenorrea ya alcanza niveles moderados o altos. |
| Shin et al., Cochrane (2016) | Revisión Cochrane sobre masaje con o sin aromaterapia en cáncer | 19 estudios pequeños (1.274 participantes): algunos sugieren alivio de ansiedad y dolor a medio o largo plazo con masaje aromático; certeza muy baja. |
| PDQ del NCI (versión para profesionales) | Resumen de evidencia en español | Efectos transitorios en ansiedad y medidas psicológicas; el siguiente paso es estandarizar aceites, dosis y escalas. |
| Guía SIO-ASCO (2023), ansiedad y depresión en cáncer | Guía clínica de oncología integrativa | Incluye la inhalación de aceite esencial de lavanda entre las opciones para la ansiedad durante el tratamiento activo; la ONS indica que su efectividad está aún por establecer. |
La revisión de Candy et al.: 22 ensayos con casi 2.000 participantes
Candy y colaboradores analizaron 22 ensayos aleatorizados con 1.956 participantes, con búsquedas hasta junio de 2018. Evaluaron aromaterapia, masaje y reflexología sobre ansiedad, dolor y calidad de vida. La mayoría de los participantes tenía cáncer avanzado.
Para aromaterapia y masaje, los resultados aún no son concluyentes: la certeza se calificó con GRADE como baja o muy baja, sobre todo por muestras pequeñas —17 de los 22 ensayos tenían menos de 50 participantes por brazo—, que es justo lo que la próxima generación de ensayos puede mejorar. Se describió un único evento adverso: una erupción cutánea tras un masaje con aromaterapia.
Los autores son explícitos: con la evidencia actual no pueden formularse nuevas recomendaciones clínicas. Aun así, consideran razonable que los servicios paliativos sigan ofreciendo estas terapias —no aparecen daños relevantes y los pacientes las valoran— mientras llega mejor investigación.
El informe del Ministerio de Sanidad y el SESCS: un campo en maduración
El informe Eficacia y seguridad de la aromaterapia, del Servicio de Evaluación del Servicio Canario de la Salud, se enmarca en el plan del Ministerio de Sanidad frente a las pseudoterapias. Integra 74 revisiones sistemáticas. Su retrato es el de un campo en maduración: evidencia de calidad baja o muy baja en general y moderada o alta en enfermedades cardiovasculares y dismenorrea, lo que indica que, en algunas indicaciones, la aromaterapia ya cuenta con una base sólida.
En cáncer, la evidencia sobre ansiedad, dolor y calidad de vida aún es incierta, y un dato ilustra por qué: al describir la revisión de Candy, el informe señala que un único ensayo, de 42 pacientes con cáncer avanzado y alto riesgo de sesgo, comparó masaje con lavanda, masaje sin aroma y ausencia de intervención, sin observar en ninguno de los tres grupos un cambio significativo ni en ansiedad (HADS) ni en dolor (EVA). Es una base muy pequeña, y de ahí el valor de los ensayos mejor diseñados que están por llegar.
El mismo informe añade una pauta útil para el protocolo de cualquier unidad: los aceites esenciales son naturales, pero no inocuos, y se han identificado eventos adversos leves asociados a su uso.

Para qué síntomas se ha estudiado la aromaterapia para pacientes oncológicos
El resumen PDQ del NCI recoge estudios concretos de aromaterapia para pacientes oncológicos. Dibujan un mapa útil de dónde hay señales y dónde falta investigación.
| Síntoma o situación | Qué se observó |
|---|---|
| Ansiedad | Un ensayo con 103 pacientes mostró menos ansiedad con masaje y manzanilla romana que con masaje solo. Otro ensayo, con 313 pacientes de radioterapia, comparó aceites esenciales puros (lavanda, bergamota y cedro), una mezcla de aceite portador con esencias y solo aceite portador: la reducción significativa de la ansiedad (HADS) se observó en el grupo de solo aceite portador sin aroma, no en los que contenían esencias. |
| Sueño | En un ensayo cruzado con 50 pacientes con leucemia mieloide aguda, la aromaterapia por difusión nocturna (a elección entre lavanda, menta o manzanilla) mejoró la puntuación del índice de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI): partió de una puntuación media basal de 12,7, descendió a 9,7 durante la semana de aromaterapia y se recuperó a 12,4 durante la semana de reposo, con una diferencia significativa frente al placebo (p = 0,0001). |
| Náuseas | La inhalación de jengibre redujo las náuseas agudas por quimioterapia en cáncer de mama, con una diferencia estadísticamente significativa, pero de magnitud pequeña y sin relevancia clínica. |
| Dolor en procedimientos | Un ensayo de tres grupos con 123 pacientes encontró que la inhalación de lavanda redujo el dolor de la punción de catéteres venosos centrales implantables, frente a eucalipto o control. |
| Calidad de vida | La mayoría de los estudios mostró mejoras en el grupo de aromaterapia, aunque también en el control, por lo que aún no se distingue el efecto propio de la intervención. |
Los datos se leen bien en dos tiempos. Primero, lo alentador: hay señales en ansiedad, sueño y dolor asociado a procedimientos que justifican seguir investigando. Después, el método: los estudios usan aceites, dosis, vías y escalas distintas, y estandarizarlos es la tarea pendiente de la disciplina.
Esa variabilidad es también una pista sobre la aromaterapia para pacientes oncológicos. Un aceite esencial no se comporta como un fármaco de composición fija; su efecto depende de quimiotipo, vía y paciente, y por eso conviene entender la diferencia entre la farmacodinamia de un ibuprofeno y la de un aceite esencial antes de comparar resultados entre estudios.
Seguridad: cómo aplicarla con criterio en el paciente oncológico
El PDQ describe una toxicidad baja por inhalación o aplicación tópica diluida, un buen punto de partida. En la aromaterapia en cuidados paliativos, el paciente con tratamiento activo añade algunos factores que el equipo ya sabe manejar con unas precauciones sencillas:
Qué conviene tener presente
- Reacciones cutáneas y alergias. El PDQ advierte de posibles reacciones alérgicas, sobre todo con piel sensibilizada. El informe SESCS recoge, por vía tópica, irritación, erupción cutánea, prurito, descamación, eritema, escozor y sequedad de piel; y con menor frecuencia cefalea, palpitaciones y molestias gastrointestinales. En Candy et al. se registró una erupción tras un masaje con aromaterapia.
- Fototoxicidad. Algunos aceites cítricos, como la bergamota, pueden causar reacciones al aplicar el aceite sobre la piel antes de exponerse a la luz.
- Efecto estrogénico. El PDQ apunta a la lavanda y al aceite de árbol del té (Melaleuca alternifolia): su uso tópico frecuente se ha relacionado con ginecomastia prepuberal reversible, atribuida a una actividad estrogénica y antiandrogénica débil. Por ello recomienda que las personas con tumores dependientes del estrógeno eviten ambos aceites.
- Interacciones. Existe potencial de interacción con ciertos medicamentos, por lo que cualquier uso debe comunicarse al equipo médico.
- Problemas respiratorios y sensibilidad química. La difusión ambiental puede afectar a pacientes con enfermedad pulmonar, a otras personas de la habitación y al personal.

Calidad del aceite: un requisito clínico, no comercial
Un artículo de Reis y Jones en el Clinical Journal of Oncology Nursing (2017) recuerda que conocer la calidad del aceite y las normas de seguridad antes de recomendarlo es lo que protege el resultado clínico. En la práctica esto se traduce en pedir nombre botánico completo, quimiotipo, origen, lote y análisis cromatográfico del proveedor.
Vía de administración y control de infecciones
El artículo del Tisserand Institute sobre aceites esenciales en hospitales recoge una práctica extendida: preferir inhaladores personales, parches o algodones con aceite, de uso individual, frente a la difusión ambiental. Según ese texto, la difusión expone sin consentimiento a personal y a otros pacientes, y los depósitos de agua pueden contaminarse. También recuerda un brote en una UCI austriaca, vinculado a un frasco de aceite compartido entre pacientes.
Un frasco por paciente, con identificación y fecha de apertura, es una norma sencilla que reduce ese riesgo. Las pautas específicas por situación clínica —neutropenia, anticoagulación, radiodermitis, oxigenoterapia y mucosas— deben fijarse en el protocolo del centro antes de incorporarlas a la práctica.
Cómo integrarla sin comprometer el tratamiento convencional
Integrar significa que la aromaterapia en cuidados paliativos entra en el plan del paciente por la misma puerta que cualquier otra intervención: con indicación, consentimiento, registro y revisión. Sin atajos y sin sustituir nada.
Esta secuencia, coherente con las cautelas descritas, puede servir de punto de partida para un protocolo de unidad:
- Definir el objetivo concreto. Un síntoma y una medida: por ejemplo, ansiedad antes de un procedimiento, medida con una escala que el equipo ya usa.
- Comunicar al equipo médico. Se revisan tratamientos activos, diagnóstico y antecedentes de alergia o patología respiratoria.
- Obtener el consentimiento informado. El paciente y, si procede, la familia conocen el propósito, los beneficios esperables, los límites y los riesgos.
- Elegir la vía de menor riesgo. Inhalación individual antes que difusión ambiental; aplicación tópica solo si está indicada y siempre diluida.
- Verificar el aceite. Nombre botánico, quimiotipo, lote y proveedor documentados.
- Registrar y reevaluar. Se anota respuesta, tolerancia y efectos adversos, y se suspende si no aporta o si hay reacción.
Este orden se parece a las preguntas que ordena el Método AXIA® de IAC: antes de elegir un aceite hay que decidir por qué ese aceite, esa vía, esa dosis, esa duración y en ese paciente. En paliativos, cada respuesta se somete además al criterio del equipo asistencial.
Hay también una razón de cuidado hacia quien acompaña. La atención paliativa es exigente para el equipo, y las intervenciones sin protocolo añaden incertidumbre. Un marco claro ayuda a que enfermería no cargue sola con decisiones que no le corresponden; sobre ese desgaste puede leerse el artículo sobre el burnout del profesional sanitario.

Cómo hablar de la aromaterapia en cuidados paliativos con rigor y confianza
Comunicar con precisión es una fortaleza: ayuda a que el paciente, la familia y el equipo confíen. Estas son las formulaciones que sí se sostienen hoy sobre la aromaterapia en cuidados paliativos:
- Es una intervención de apoyo al confort que muchos pacientes valoran.
- Hay señales prometedoras en ansiedad y sueño, y en el dolor de procedimientos concretos.
- Su perfil de seguridad es favorable bajo condiciones controladas, sin que ello signifique ausencia de efectos adversos leves.
- Se puede evaluar en cada paciente con una escala sencilla, y eso permite decidir si continuar.
Y estas otras conviene evitarlas, porque prometen más de lo que se ha demostrado: que un aceite esencial trate o frene un tumor, que reduzca de forma probada los efectos secundarios de la quimioterapia o la radioterapia, que sustituya a analgésicos o antieméticos, o que sea siempre seguro por proceder de una planta.
Con ese equilibrio, la aromaterapia en cuidados paliativos ofrece a enfermería y a medicina paliativa una oportunidad concreta: incorporar un cuidado complementario, medirlo y contribuir a que la evidencia siga creciendo.
En resumen: aromaterapia en cuidados paliativos, con criterio
La aromaterapia en cuidados paliativos puede ofrecerse como complemento de confort, dentro de un protocolo y con aceites verificados. Hay señales prometedoras, un campo de investigación en crecimiento y una pauta clara para integrarla: mantener intacto el tratamiento convencional y exigir a cada intervención de apoyo el mismo rigor que al resto.Si trabajas en enfermería, medicina paliativa u oncología y quieres razonar la aromaterapia con método, conoce las formaciones de IAC o consulta cómo funcionan las consultorías para profesionales.
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Preguntas frecuentes
No, y no es su función. Ninguna fuente revisada atribuye a los aceites esenciales un efecto sobre el tumor. Su valor está en acompañar: la aromaterapia en cuidados paliativos se plantea como apoyo al confort junto al tratamiento convencional.
Hay una base de investigación en crecimiento. La revisión sistemática de Candy et al. (22 ensayos, 1.956 participantes) no encontró evidencia de daño y describe resultados aún no concluyentes en ansiedad, dolor y calidad de vida, con buena valoración por parte de los pacientes; sus autores subrayan que con la evidencia actual no pueden formularse nuevas recomendaciones clínicas. El resumen PDQ recoge señales en ansiedad y sueño, y el informe del Ministerio de Sanidad y el SESCS considera la evidencia en cáncer todavía en construcción, por lo que se necesitan estudios mejor diseñados.
Bajo condiciones controladas el perfil de seguridad de la aromaterapia en cuidados paliativos es aceptable, pero no está exento de riesgos. Se han descrito reacciones cutáneas leves, fototoxicidad con algunos cítricos, posible actividad estrogénica débil —con la recomendación de evitar lavanda y árbol del té en tumores dependientes del estrógeno— e interacciones con medicamentos. Debe consultarse al equipo médico antes de cualquier uso.
Los estudios del resumen PDQ del NCI incluyen lavanda, manzanilla, menta, jengibre, bergamota, cedro y limón, entre otros. Un estudio no equivale a una recomendación: los resultados son dispares y falta estandarizar aceites, dosis y escalas para precisar qué aceite funciona mejor en cada caso.
La práctica descrita en entornos hospitalarios favorece los inhaladores personales o los algodones de uso individual, porque la difusión ambiental expone a otros pacientes y al personal y puede contaminarse. La decisión debe ajustarse al protocolo del centro.
Un profesional con formación específica, dentro de un protocolo aprobado por el centro, con consentimiento informado y coordinación con el equipo médico. La recomendación de aceites por parte de personal sin formación aumenta el riesgo.
Fuentes consultadas
- Candy B, Armstrong M, Flemming K, et al. The effectiveness of aromatherapy, massage and reflexology in people with palliative care needs: a systematic review. Palliat Med 2020;34(2):179-194. doi:10.1177/0269216319884198.
- Duarte-Díaz A, Rivero-Santana A, Perestelo-Pérez L, et al. Eficacia y seguridad de la aromaterapia. Madrid: Ministerio de Sanidad; Servicio de Evaluación del Servicio Canario de la Salud; 2024. NIPO 133-24-069-3.
- Shin ES, Seo KH, Lee SH, et al. Massage with or without aromatherapy for symptom relief in people with cancer. Cochrane Database Syst Rev 2016;(6):CD009873.
- Instituto Nacional del Cáncer. Aromaterapia con aceites esenciales (PDQ®), versión para profesionales de salud.
- Carlson LE, et al. Integrative oncology care of symptoms of anxiety and depression in adults with cancer: Society for Integrative Oncology-ASCO guideline. J Clin Oncol 2023. doi:10.1200/JCO.23.00857. Resumen de la ONS.
- Reis D, Jones T. Aromatherapy: using essential oils as a supportive therapy. Clin J Oncol Nurs 2017;21(1):16-19.
- Pace S. Essential oils in hospitals: the ethics, safety, cost and application of clinical aromatherapy. Tisserand Institute, 2019.






